Rescatar nuestras utopías para inspirar el relanzamiento de PODEMOS ARAGÓN

En línea con la carta abierta que lancé hace algún tiempo, aporto estas reflexiones al debate que se abrirá cara a las elecciones en Podemos Aragón de Septiembre.

 Según pasa el tiempo, seguir dando prioridad a la “táctica” del siguiente canutazo, de un nuevo regate o del “qué dirá el Heraldo”, me va preocupando más y más. Al igual que me preocupa, la exaltación sistemática de la figura del “líder”, sea quien sea, y su consolidación orgánica en la estructura de PODEMOS. Me preocupa también que la urgencia pragmática de la ventana de oportunidad acabe cristalizando en pragmatismo orgánico, y que ese pragmatismo nos haga olvidar o emborrone las utopías de nuestro ADN político…

Me parece sumamente interesante que “Los Comunes” de Ada Colau hayan nacido suprimiendo (si no me han informado mal) la figura de la Secretaría General, para dejar tan sólo la función política de la PORTAVOCÍA, lo que deja perfectamente clara su voluntad de dirección colegiada y vinculada a las bases.

Sin embargo en PODEMOS seguimos glorificando y cargando de funciones y poderes a la Secretaría General de cualquier territorio, de forma que, quien quiera ser Presidente /Presidenta de Aragón, Alcalde /Alcaldesa de su ciudad, lo que tiene que hacer, ante todo, es ocupar la correspondiente Secretaría General. Con ello, aceptamos de forma acrítica que el Secretario o Secretaria General represente el liderazgo en todo y tenga la visibilidad por excelencia de forma sistemática. Me pregunto si eso era lo que queríamos o en lo que creíamos cuando nos lanzamos a construir la “Nueva Política”, pero creo que no. Y mi preocupación no se vincula sólo a nuestra utopía asamblearia y participativa, sino a la visión práctica de cual debe ser la función de cualquier Secretaría General: a mi entender, coordinar el trabajo colectivo de la dirección de cara al partido en su proyección a la sociedad.  Y no niego que ese trabajo de coordinación de una dirección colegiada, en el nivel que sea, sea compatible con que la persona en cuestión pueda ser candidata, en su momento, a la Presidencia o a la Alcaldía (en grandes ciudades) correspondiente,  pero sí afirmo que ambos cargos deben ser incompatibles, y que, entre las funciones de la Secretaría General no debe estar el ser plataforma para futuras elecciones.

También me preocupa la falta que sigue habiendo de debate estratégico, más allá del endeble debate político, en general, que estamos sabiendo impulsar. Cuando hablo de debate estratégico me refiero al debate sobre la sociedad que queremos construir y las líneas maestras (estratégicas) de cómo hacerlo. Por ejemplo, cuando hablamos de que somos un “País de Países” ¿qué queremos decir, y qué es, o debe ser, Aragón en este contexto? Cuando hablamos de construir una “mayoría social de cambio” ¿con quienes debemos construirla y cómo deberíamos hacerlo? más allá de la coyuntura de cada momento… Y respecto al “Cambio” en cuestión, echo a faltar debates y propuestas que definan más claramente los valores, principios y utopías que lo inspiran, más allá de que hoy por hoy sean o no valores imperantes en nuestra sociedad; así como echo a faltar reflexión y debate sobre el camino que nos marcan, de hecho, los movimientos sociales, en coherencia con esas “utopías”.

El punto y aparte que deben representar las elecciones a nuevos órganos de dirección en Aragón, previstas para Septiembre, es una buena ocasión para construir coherencia desde nuestras utopías, tanto en la acción política como en la propuesta organizativa a desarrollar.

De todo esto hablaremos este domingo 25, desde las 16:30, en la cafetería del Teatro Romano de Zaragoza (Plaza San Pedro Nolasco). ¡Os espero a tod@s!

Deja un comentario