Cortes constituidas… ¿Y ahora, qué?

 

La composición del nuevo Congreso de los Diputados es similar a la de la anterior legislatura, aunque el PP haya mejorado notablemente su situación. De hecho, PP más Ciudadanos siguen a 7 escaños por debajo de la mayoría absoluta, aunque hayan ganado 11 escaños frente a la suma del PSOE con Unid@s Podemos. En estas condiciones seguiría siendo posible, aunque por menos margen, la coalición progresista a la Valenciana, que en su momento propuso Podemos y que el PSOE rechazó. En aquellos momentos, tanto PNV como Democracia i Llibertat (la antigua Convergència), e incluso Esquerra Republicana, manifestaron públicamente su predisposición a favorecer y hacer viable ese Gobierno a la Valenciana. Sin embargo el veto interno, dentro del PSOE, a gobernar con Podemos, bloqueó la opción, bajo el pretexto de que se dependía de fuerzas independentistas… Tal argumento, sin embargo, no había impedido semanas antes que el propio PSOE cediera senadores a Esquerra y a Democracia i Llibertat para que pudieran formar grupo en el Senado. En esta ocasión, sin que hayan variado las posiciones independentistas del nuevo Partit Democrátic Catalán (PDC, la antigua Convergencia refundada), el PSOE ha venido recomendando al PP que hablara y pactara con ellos; y el PP, sin complejos, ha empezado a balbucear de nuevo el catalán en la intimidad, de Aznar: ha facilitado el grupo parlamentario en el Congreso al PDC, preparando con ello las negociaciones para la Mesa del Congreso y la futura investidura.

En este contexto, la reciente constitución del Congreso y la elección de su poderosa Mesa, marcan los perfiles del más que probable futuro. En un primer movimiento, PP alcanzó un acuerdo con Ciudadanos, que pasó a aceptar dos sillones de la Mesa (con votos prestados del PP) a cambio de votar a Ana Pastor para la presidencia. Sería oportuno, tal vez, recordar cuántas veces habló el señor Rivera de los sillones que perseguía Podemos, o de las veces que advirtió que sería inaceptable que un mismo partido presidiera el Gobierno y también las Cortes…

Frente a esta propuesta, apoyando la iniciativa de En Común Podem, Unid@s Podemos lanzó la candidatura de Xavi Domènech, en la esperanza de que el PSOE la entendiera como una opción puente, de diálogo, hacia Cataluña, que podría recibir los apoyos de Esquerra y PDC. Desgraciadamente, el PSOE sigue sin atreverse a hacer acuerdos significativos con Unid@s Podemos y optó por dejar la mayoría de la mesa a la derecha y la presidencia al PP. Mientras, por otro lado, el PDC en agradecimiento al PP por dejarles formar grupo parlamentario, no solo rechazó apoyar a Xavi Domènech, sino que, al parecer, acabó apoyando en segunda votación a Ana Pastor para la Presidencia, uniendo así sus votos a los del PP y Ciudadanos. Veremos las consecuencias en Cataluña… Por último Esquerra, que en la pasada minilegislatura mantuvo una posición progresista constructiva, apoyando propuestas de Podemos, de IU y del PSOE (y ofreciendo hacer viable el Gobierno a la Valenciana, sin exigir nada a cambio), optó por abstenerse y dejar ganar la opción PP-Ciudadanos… Sin duda la competencia inminente en las elecciones catalanas, frente a En Comú Podem, pesó demasiado. De nuevo habrá que ver cómo se valora esa decisión desde Cataluña…

En suma, se perfila un escenario de cara a la posible investidura del señor Rajoy que pinta bastante bien para el PP. Emerge la posibilidad de que a la anunciada abstención del PNV se uniera la del PDC. Personalmente creo que esa opción sería demasiado arriesgada para la antigua Convergència (en un proceso de refundación plagado de problemas y fiascos) ante las inminentes elecciones catalanas; aunque una vez pasadas esas elecciones, el Gobierno volverá sin duda a hablar catalán y vasco en la intimidad, para cuestiones económicas, sociales y laborales, con PDC y PNV. Y si finalmente esa opción no funcionara, intuyo que el PSOE prepara generosamente una salida con una abstención de un puñado de diputados y diputadas, por más que Pedro Sánchez haya repetido hasta la saciedad que no apoyará, ni por activa ni por pasiva, la posibilidad de que el PP y Rajoy sigan gobernando. Eso podría ser en agosto; o en septiembre. Al tiempo.

 

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