Carta abierta en Podemos Aragón

Querid@s compas,

Con esta carta, intento responder a múltiples solicitudes que me llegan pidiendo mi opinión ante el próximo y probablemente inminente proceso de elección del Consejo Ciudadano y de la Secretaría General de Aragón; proceso, por cierto, que ya arrancó en Noviembre pasado, con la elaboración y debate de documentos políticos sobre las
estrategias y políticas a promover en nuestra tierra.

Desde mi punto de vista, tras las últimas elecciones, se abrió un tiempo en el que es necesario promover dinámicas diferentes a las que primaron hasta esas elecciones, presididas por la urgencia de sucesivas convocatorias electorales, en el marco político de esa ventana de oportunidad de la que tanto se habló. Se dijo entonces, y comparto esa valoración, que era tiempo de atarnos bien los cordones y abrir un debate sosegado que nos permita asentar nuestra organización, nuestras políticas y nuestra estrategia, enunciadas en los programas electorales de forma apresurada, aunque, desde mi punto de vista, en la buena dirección. Desgraciadamente, ese debate sosegado y ese nuevo tiempo de asentamiento organizativo y político no se ha producido aún.

Los problemas surgidos en el seno de la dirección a nivel estatal, conllevaron un nuevo periodo de acelerada y febril actividad que culminó con Vistalegre II. Desde mi punto de vista, ese proceso de debate supuso, en lo fundamental, un reajuste de espacios de poder, en el que las diferencias políticas, que sin duda existían, fueron usadas, por un@s y otr@s, como instrumento de confrontación, a pesar de que, lejos de ser antagónicas, eran poderosamente complementarias. Perdimos la ocasión de un debate integrador y de síntesis, que desde mi punto de vista, no sólo era posible, sino muy necesario. En todo caso, Vistalegre II, con un nivel de participación impresionante, recompuso la dirección y hoy de nuevo remamos junt@s, que no es poco.

En el ámbito de Aragón, todo este tiempo pasado ha supuesto una experiencia con luces y sombras, como es natural. Haber alcanzado el Gobierno de Zaragoza, con la victoria de ZeC; haber estado al filo de conseguir el Gobierno de la DGA; y los dos diputados, por Zaragoza y Huesca … ; son expresión evidente de una experiencia exitosa sin precedentes en Aragón. Sin embargo, sería irresponsable tener una visión complaciente y no reconocer una autocrítica constructiva sobre el desgaste que hemos sufrido durante los últimos tiempos. Una autocrítica en la que debemos cuestionarnos:

• ¿Por qué se ha producido una desactivación tan marcada de los Círculos?
• ¿Qué no ha funcionado en la relación entre Consejos Ciudadanos y Círculos?
• ¿Hasta qué punto el Consejo Autonómico ha sido un motor de debate político para el conjunto del Partido?
• ¿Qué ha fallado en el desarrollo de nuestras potencialidades en el medio rural?
• ¿Por qué muchos de nuestr@s activistas dispuest@s a trabajar no encuentran espacios en los que integrar y desarrollar sus capacidades?
• ¿Por qué no se ha activado siquiera un comité de seguimiento y desarrollo político de Unid@s Podemos, más allá de la campaña electoral?
• ¿Ha funcionado bien nuestra vinculación con ZeC y con Alto Aragón en Común?
• ¿Qué se hizo mal o insuficientemente bien para llegar en el Ayto de Zaragoza a la difícil situación en la que estamos, más allá de las maldades del PSOE y CHA?
• ¿Ha funcionado bien el apoyo y vinculación de PODEMOS con los movimientos?
• ¿Tenemos una hoja de ruta y una estrategia de cara a trabajar los espacios del socialismo y del aragonesismo en crisis en la perspectiva de vertebrar esas mayorías sociales que pueden y deben promover el cambio en Aragón?

Estas y otras muchas preguntas críticas corren en el seno de PODEMOS, y deberíamos ser capaces de darles espacio de debate para alumbrar soluciones. Creo que perdimos una buena ocasión para generar un clima, en el seno del partido, de confianza y de colaboración en pro de un debate integrador, cuando en Noviembre se elaboraron documentos políticos que, con alguna excepción, tenían contenidos similares integrables, y que sin embargo acabaron siendo motivo de una confrontación que yo en particular no entendí.

En todo caso, nunca es tarde si la dicha es buena. Creo que se abre una nueva oportunidad de promover un debate de cambio integrador que permita superar los errores y deficiencias sobre la base de los aciertos y avances conseguidos. Creo que necesitamos:
• Un balance autocritico constructivo.
• Un compromiso de cambio significativo, ante los retos que se deriven de esa necesaria autocrítica.
• Un vuelco en la potenciación de los Círculos y en su vinculación con los Consejos Ciudadanos.
• Un fortalecimiento de nuestra relación con los movimientos sociales.
• Una reactivación de nuestras alianzas Unid@s Podemos, ZEC, AeC, como plataformas abiertas de acción política, más allá de las elecciones.
• Una hoja de ruta por el municipalismo participativo que permita preparar las elecciones locales y autonómicas, con especial atención a Zaragoza, Huesca y Teruel, por un lado, y al medio rural, en especial, según comarcas, por otro.
• Una propuesta organizativa integradora pero que asuma cambios significativos en la dirección, en sintonía con los cambios que deben promoverse.

Creo sinceramente que no hay diferencias políticas sustantivas que justifiquen cavar trincheras, al menos hoy por hoy; aunque, sin duda, si hay simpatías, antipatías, liderazgos y “familias”, … , y por tanto posibles pugnas de poder que deberíamos saber abordar y gestionar desde nuevas formas de hacer política, más empáticas e integradoras. Ciertamente la forma como afrontamos debates anteriores es manifiestamente mejorable. Por ello os propongo a todos y a todas que lo intentemos y me ofrezco para, en la medida de mis posibilidades, afrontar este reto.

Un abrazo fraterno

Pedro Arrojo Agudo

Deja un comentario